El ejecutor coactivo Luis Enrique Calla Rodríguez salió en libertad tras una audiencia judicial en la que el juez le impuso una sentencia convertida, luego de haber sido detenido en flagrancia por presuntamente pedir dinero a un empresario a cambio de “favores” administrativos. Aunque se libró de ir a prisión, el ahora exfuncionario deberá cumplir jornadas laborales y pagar una multa de S/ 4.700, además de quedar suspendido de toda función pública.
Calla Rodríguez, quien laboraba en la Municipalidad Provincial de Arequipa, fue intervenido la noche del lunes 26 de diciembre en la avenida Parra, en el Cercado, cuando presuntamente recibía parte de los S/ 1.700 que habría exigido a un empresario para evitar la clausura total de su local, frenar el embargo de bienes y agilizar trámites municipales.
Durante el operativo, la Policía y la Fiscalía le incautaron S/ 450, dinero que habría sido entregado como adelanto.
De acuerdo con la denuncia, el conflicto se originó tras un proceso judicial por desalojo que aún se encuentra en trámite. El 23 de diciembre, la municipalidad ejecutó un operativo en el local “Mister Cuy”, donde se dispuso el tapiado de accesos. Ese mismo día, el funcionario se habría acercado al empresario asegurando que “las órdenes venían de arriba”, pese a que la resolución llevaba su firma.
Al día siguiente, el denunciante fue citado a la oficina del ejecutor coactivo y posteriormente a un grifo cercano a la avenida Tacna y Arica.
En ese encuentro, según el testimonio, Calla Rodríguez le habría ofrecido permitirle seguir trabajando y evitar nuevas medidas a cambio del pago solicitado, advirtiendo que el proceso regular demoraría varios meses.
Tras acogerse a la terminación anticipada, el juez le impuso una pena de 5 años, pero convertida en jornadas laborales, además de la multa económica. Asimismo, fue inhabilitado y separado de su cargo por 5 años, lo que significa que no podrá volver a la municipalidad.

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