Comencemos por el principio. Esta semana te habrás dado cuenta de que la realidad ha cambiado de muchas formas. Por ejemplo, en temas de educación, en vez de avanzar, hemos retrocedido en el tiempo como 10 años.
A nivel mundial, nos acaban de informar que existe más de un 10% de probabilidades de que la inteligencia artificial acabe con la humanidad antes del 2030: el exinvestigador de Anthropic, Jacob Coxon, renunció públicamente denunciando que la carrera por crear superinteligencia en empresas como Anthropic y OpenAI podría acabar con la humanidad, y su colega Evan Hubinger, jefe de seguridad y alineamiento que sigue en la compañía, le dio la razón estimando que hay más de un 10% de probabilidad de que la IA cause la extinción humana antes de 2030 si surge una superinteligencia no alineada que se automejore sin controles suficientes. Coxon aclaró que los modelos actuales no son el riesgo inmediato, sino un futuro escenario en que los sistemas se mejoren a sí mismos de forma recursiva, mientras que Hubinger admitió que aún no tienen un plan resuelto para garantizar el “alineamiento” de esa superinteligencia.
Pero como tú sigues fielmente esta columna, tú ya sabías todo esto porque ya te lo venía contando.
Ahora bien, hay un investigador chino, Jiang Xueqin, que dice que, más allá del riesgo tecnológico, estamos entrando en una fase de “convergencia escatológica” donde distintas visiones del fin del mundo (religiosas, nacionalistas y geopolíticas) chocan y se refuerzan entre sí, y desde ese marco proyecta, con base en teoría de juegos y patrones históricos, un escenario de alta inestabilidad global en los próximos años: escalada de conflictos en Medio Oriente con riesgo de guerra regional o mundial, crisis económicas y de recursos (agua, alimentos, energía) que sacudan megaciudades en países como China e India, y una polarización extrema en potencias como EE. UU. que podría derivar en disturbios masivos y fracturas políticas internas, todo entendido no como profecía, sino como escenarios plausibles dentro de modelos prospectivos que combinan incentivos estratégicos, competencia por recursos y ciclos históricos de colapso y reordenamiento.
En estos muy probables escenarios, que cada vez se irán volviendo más apocalípticos, queda solo un camino. No obstante, el avance paralelo de otras tecnologías emergentes, como la impresión 3D, la realidad virtual, la realidad aumentada, la bionanotecnología, los drones, la robótica, entre muchas otras, representan herramientas y oportunidades que, potenciadas con la inteligencia artificial, nos podrán ayudar a cruzar ese camino y resistir los embates que tendremos que enfrentar.
Y aunque hoy quería hablarte del alma y el espíritu, el espacio de la columna nos quedó corto, y el tiempo para explicarte nos quedó chico.
El tip de la semana: felicidades, ya puedes usar tus primeros agentes gratuitos para que empieces a practicar.
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Y recuerda siempre: respira hondo y diviértete un poco.
Hoy, este DJ de periódico te recomienda a Lenny Kravitz y su canción con alma y espíritu, “Are You Gonna Go My Way”.
Bienvenidos al nuevo nivel.

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