Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más de 3 millones de hogares en el país aún emplean leña para la preparación de alimentos, evidenciando las brechas territoriales y de infraestructura que persisten en diversas regiones.
En contraste, la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) reporta que más de 8 millones de familias utilizan Gas Licuado de Petróleo (GLP) como principal fuente de energía doméstica. Este recurso ha ganado terreno debido a su facilidad de transporte hacia zonas urbanas y localidades alejadas donde aún no existen redes de infraestructura de gas natural u otras alternativas energéticas permanentes.
Expertos y voceros del sector energético, como Ignacio Schneider, gerente general de Limagas, señalan que la diversidad geográfica del Perú exige avanzar hacia una matriz diversificada en lugar de depender de una solución única.
El reto principal para los próximos años radicará en ampliar la infraestructura técnica que permita llevar opciones energéticas más seguras, eficientes y sostenibles a la totalidad de la población.

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