En el municipio de Sonsonate Oeste, El Salvador, un presunto integrante de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) fue interceptado por las fuerzas del orden tras descubrirse que fingía ser un sacerdote católico para eludir a la justicia.
Según detallaron las autoridades de dicho país, el sujeto utilizó durante años la investidura religiosa y su cercanía con la comunidad parroquial como una elaborada fachada para transitar con total libertad y mantener en reserva su rango dentro del grupo delictivo.
Infiltración inédita en la Iglesia Católica
El hallazgo generó particular sorpresa entre los investigadores, dado que los antecedentes de pandilleros ocultos en congregaciones solían asociarse a templos evangélicos, convirtiendo este episodio en el primer caso confirmado de un criminal haciéndose pasar formalmente por párroco católico. No obstante, al ser intervenido en el templo, fueron los distintivos tatuajes alusivos a la MS-13 grabados en su pecho y abdomen los que dejaron al descubierto su doble vida.
Reacciones y proceso legal en marcha
Actualmente, el falso religioso enfrenta un proceso penal mientras se investiga el alcance de su estancia en la parroquia, situación que desató de inmediato el debate ciudadano en plataformas digitales. La comunidad virtual reaccionó con expresiones de asombro y resignación frente a la captura, dejando comentarios como “A Dios nadie se le escapa, Dios es Dios” y “La justicia llega porque llega”, subrayando la caída de uno de los disfraces más insólitos reportados en los operativos de seguridad salvadoreños.
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