Las sospechas sobre la presunta comercialización de carne de perro en la ciudad boliviana de El Alto cobraron fuerza luego de que el Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (INLASA) confirmara que los restos óseos hallados en contenedores de basura de la zona Brasil, cerca de la plaza del Dinosaurio, pertenecen a canes.
El hallazgo, que incluyó cráneos, colas y otros restos, fue analizado con apoyo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), corroborando las alertas surgidas durante los operativos de control.
Tras conocerse los resultados, la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana anunció que reforzará la denuncia presentada ante la Fiscalía para identificar y sancionar a los responsables. El secretario municipal, Elio Pacheco, señaló que existe la presunción de que la carne de los animales habría sido extraída para su posible comercialización, lo que representa un grave riesgo para la salud pública.
El informe emitido por el INLASA será incorporado como prueba en la investigación, mientras las autoridades buscan determinar si operaba una red dedicada al procesamiento y venta ilegal de carne de origen canino.

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