Lo que comenzó como un cuadro de fiebre y dolor en el cuello terminó en una tragedia. Brigitte, una niña de 10 años, ingresó caminando y consciente al hospital Goyeneche el 30 de junio, pero falleció 5 después. Sus padres denuncian una presunta negligencia médica y aseguran que nunca recibieron información clara sobre el verdadero diagnóstico de su hija ni fue trasladada a tiempo a un hospital con mayor capacidad.
La familia relató que durante la hospitalización les mencionaron distintas posibilidades, entre ellas una infección, encefalitis e incluso una tumoración cerebral. También cuestionaron que el hospital no contara con un neurocirujano pediátrico ni una Unidad de Cuidados Intensivos para niños. «Si no podían atenderla, debieron derivarla de inmediato», reclamó el padre, quien considera que se perdió un tiempo valioso mientras la salud de la menor se deterioraba.
Los especialistas del hospital rechazaron las acusaciones y explicaron que Brigitte presentó un cuadro compatible con una encefalomielitis desmielinizante aguda, una enfermedad neurológica de rápida evolución. Indicaron que solicitaron su referencia al hospital Honorio Delgado, pero el traslado no se concretó porque no había disponibilidad de una cama UCI pediátrica. Además, reconocieron que el Goyeneche no cuenta con todos los recursos para realizar pruebas especializadas.
Mientras los médicos sostienen que hicieron todo lo posible frente a una enfermedad de mal pronóstico, la familia insiste en que las limitaciones del hospital y la demora en la referencia pudieron influir en el fatal desenlace. Ahora exigen una investigación para establecer si existieron responsabilidades en la atención que recibió la menor y evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.

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