La compañía aeroespacial Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, registró un nuevo revés luego de que uno de sus cohetes New Glenn explotara durante una prueba de encendido estático en una plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida.
El incidente ocurrió alrededor de las 9:00 p. m. del jueves y fue calificado por la empresa como una “anomalía”. No se reportaron personas heridas, según informaron medios estadounidenses.
Imágenes difundidas muestran el momento en que el vehículo sufre la explosión durante la prueba terrestre, un procedimiento clave previo a futuros lanzamientos orbitales.
Tras lo ocurrido, Bezos señaló que aún es temprano para determinar las causas, pero aseguró que la compañía trabajará en la reconstrucción. El hecho representa un golpe para los planes de Blue Origin en su competencia con SpaceX y en el desarrollo del cohete New Glenn, pieza clave para misiones comerciales y el despliegue del Proyecto Kuiper.

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