Los trabajadores de la Dirección Regional de Salud (Diresa) de Puno, ratificaron su posición de no abandonar los ambientes administrativos de la institución; exigieron al Ejecutivo regional la socialización del plan de contingencia y advirtieron con denuncias penales.
Tras una asamblea general que se realizó este lunes, los trabajadores reafirmaron su desacuerdo por la forma en la que se dispuso su traslado a otras instalaciones, con el fin de iniciar la demolición y posterior instrucción del nuevo hospital regional.
El secretario general de los trabajadores de la Diresa, Damián Chambi, dijo que rechazan el memorando emitido desde Gerencia General del Gobierno Regional de Puno que dispone el traslado de las oficinas administrativas de la institución del 20 al 31 de mayo.
«Los trabajadores no están de acuerdo, porque no nos han explicado las condiciones mínimas. No hay un plan de contingencia, el director de la Diresa solo dice que las órdenes vienen de arriba», señaló.
Agregó que al desacuerdo de los trabajadores se suma la reciente declaratoria en situación de emergencia regional por el brote del sarampión, que ha sido dada por el Consejo Regional de Puno.
«En plena emergencia se pretende hacer una demolición y traslado. Las autoridades van a tener que responder por las denuncias que vamos a formular ante el Ministerio Público, Contraloría y otros entes», advirtió.
Asimismo, rechazó lo dicho recientemente por el gerente general, Óscar Macedo, quien dijo que se trataba de tres o cuatro opositores. «No somos tres o cuatro, somos la totalidad de trabajadores», afirmó.

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