La justicia mexicana logró un avance clave en el feminicidio de Carolina Flores, exreina de belleza, tras la captura en Caracas, Venezuela, de su suegra, Érika María Herrera, quien huyó luego de aparentemente asesinarla a balazos. La sospechosa habría manejado más de 3000 kilómetros hasta la vivienda de su hijo y su nuera en Baja California, y sin mediar palabra disparó contra la víctima por considerarla culpable de “arrebatarle” a su hijo.
El crimen ocurrió el 15 de abril y la alerta internacional de Interpol fue determinante para la detención, que ahora activa los trámites de extradición para que Herrera enfrente cargos por feminicidio en México.
Investigación al esposo por tardanza en denunciar
Mientras se definía el paradero de la fugitiva, la Fiscalía de la Ciudad de México puso su mira en Alejandro N., esposo de Carolina Flores, debido a que esperó 24 horas para notificar a las autoridades sobre el asesinato de su pareja. De acuerdo con el testimonio de Reyna Gómez, madre de la víctima, el hombre argumentó que entró en pánico por miedo a ser detenido y a que su bebé de 8 meses quedara bajo tutela estatal.
Durante esas horas, el empresario grabó videos explicando rutinas de alimentación de su hijo, lo que generó indignación en redes sociales y abrió una línea de investigación sobre su posible responsabilidad.
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