El Gobierno del Reino Unido anunció su compromiso de imponer restricciones al acceso de redes sociales para menores de 16 años, en medio de crecientes preocupaciones por el tiempo que niños y adolescentes pasan en línea y los riesgos asociados.
La decisión surge tras el debate parlamentario en torno al Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas, actualmente en trámite, donde la Cámara de los Lores aprobó una enmienda que propone una prohibición estricta para este grupo etario.
Sin embargo, el Ejecutivo británico ha optado por una postura más gradual, señalando que esperará los resultados de una consulta pública antes de definir si aplicará una medida similar a la adoptada en países como Australia.
La secretaria de Estado de Educación, Olivia Bailey, comunicó al Parlamento que, pese a las diferencias entre ambas cámaras, el Gobierno está comprometido con implementar algún tipo de restricción que permita avanzar con la aprobación de la normativa.
En la misma línea, la ministra de Educación, Bridget Phillipson, expresó su preocupación por la exposición de los jóvenes en internet y el uso prolongado de plataformas digitales.
“Nos preocupa a qué están expuestos los jóvenes, el tiempo que pasan conectados y las características que los mantienen enganchados. Vamos a actuar al respecto”, señaló en declaraciones a medios locales.
La medida podría alinear al Reino Unido con iniciativas similares en Europa y otros países, donde se busca reforzar la seguridad digital de menores frente a contenidos inapropiados y dinámicas adictivas en redes sociales.
Desde la oposición, la portavoz de Educación del Partido Conservador, Laura Trott, calificó la propuesta como “un paso importante” para la protección de niños y adolescentes.

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