Me encontré inmerso en un laboratorio desde el Día de la Creatividad e Innovación, pasando por el Día Internacional de la Madre Tierra y finalizando en el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Estábamos trabajando con Salomón, el agente de IA legal (abogado digital) de quien les he contado en columnas anteriores.
https://diariosinfronteras.com.pe/2026/02/02/salomon-y-la-innovacion-publica-2026/
La música sonaba y me acordé de la vez que, hace casi una década, tuve la oportunidad de dar una charla de innovación a un auditorio lleno de abogados. En ese momento, les contaba sobre realidad virtual, realidad aumentada, impresión 3D e inteligencia artificial, entre otras tecnologías emergentes, y que en poco tiempo todo iba a cambiar, desde la educación hasta el trabajo. No obstante, los señores abogados estaban más sorprendidos por mi terno con zapatillas que por la capacitación en sí.
Posteriormente, algunos destacados abogados se acercaron a mí para comentarme que eso de la inteligencia artificial, el mercado legal y lo que les había dicho estaba más cerca de la creatividad que de la innovación. Y yo, que no tenía por qué ser un “pinchaglobos”, le hice honor a mi tío Sofocleto y procedí a hacerme el cojudo.
No obstante, continué comentando que, desde una perspectiva científica y académica, la creatividad y la innovación son etapas complementarias de un mismo proceso de desarrollo. Mientras la primera ocurre en el plano cognitivo y mental, la segunda se manifiesta en el plano pragmático y social, y solo sería cuestión de tiempo para llegar a la innovación mencionada.
Entonces, para los fines educativos de esta columna, hoy me gustaría recordarte que:
Podemos definir la creatividad como la capacidad de generar ideas o productos que cumplen con dos criterios esenciales:
Originalidad: La idea debe ser novedosa, única o inusual.
Utilidad (o efectividad): La idea debe ser apropiada, valiosa o resolver un problema específico en un contexto determinado.
Científicamente, se asocia con el pensamiento divergente (la habilidad de explorar múltiples soluciones) y la capacidad del cerebro para realizar nuevas conexiones neuronales entre conceptos aparentemente no relacionados.
Con respecto a la innovación, la podemos definir como el proceso de convertir esas ideas creativas en realidades tangibles que generan valor. Según autores como Amabile (1996), es la implementación exitosa de ideas creativas dentro de una organización o sociedad. Sus pilares científicos son:
Implementación: No basta con tener la idea; debe ser ejecutada y llevada a la práctica.
Generación de valor: Debe producir un impacto medible, ya sea económico, social o tecnológico.
Adopción: Implica un cambio o mejora en los sistemas existentes que es aceptado por un mercado o comunidad.
Volviendo a aquel recuerdo, la conversación culminó con un comentario que sonaba a algo como que sería sorprendente ver un día a un abogado digital en el mercado peruano. Y hoy, con un producto mínimo viable entre manos, será genial volverlos a sorprender, porque Salomón también usa terno con zapatillas.
Hoy este DJ de periódico no se queda con las ganas, y esta vez te recomiendo “Amazing” de Aerosmith.
https://www.youtube.com/watch?v=zSmOvYzSeaQ&list=RDzSmOvYzSeaQ&start_radio=1
Saludos y bienvenidos todos.

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