El Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra un agente del INPE, y dos internos por la muerte del sentenciado Flavio Mamani Apaza (48), ocurrida dentro del penal de Juliaca, el pasado 14 de marzo.
La Fiscalía sostiene que es un caso de tortura agravada hasta provocar la muerte y apunta a que el funcionario, supuestamente, permitió la agresión al no cumplir su labor de supervisión.
EL IMPUTADO
Óscar Pineda Vásquez (50), trabajaba como agente de seguridad penitenciaria en la ciudad calcetera, desde diciembre de 2025.
El día de los hechos asumió como jefe del pabellón 1, y tenía responsabilidad sobre varias áreas, entre ellas el ambiente de aislamiento, y bajo su custodia estaban los internos recluidos en ese sector.
LOS HOMICIDAS
En ese lugar se encontraban César Daniel Rosales Alipio (43), alias “Sibarita”, y el venezolano Niurman Alexander Calzadilla Pérez (30), ambos sancionados por faltas disciplinarias.
En otra celda permanecía Flavio Mamani Apaza, quien había sido trasladado a aislamiento días antes tras agredir a otro interno. Él cumplía cadena perpetua por violación sexual, situación que, según algunos, lo puso en situación de riesgo frente a otros reclusos.
DEJÓ UNA NOTA
Tras las investigaciones preliminares, los agentes del Areincri PNP hallaron una nota en la libreta personal del fallecido que pedía ser retirado del ambiente porque temía por su vida.
Pese a ello, Mamani Apaza permaneció en el mismo espacio junto a los internos considerados peligrosos. Para la Fiscalía, ese contexto es clave para entender lo ocurrido.
ACUSADO DE ABRIR CELDAS
Según la investigación, la mañana del hecho, el agente del INPE Óscar Pineda realizó el relevo de servicio; todo se desarrollaba con normalidad.
Sin embargo, cerca de las 10 de la mañana, regresó al área de aislamiento para dar salida al patio a los ocupantes de una celda.
Antes de abrir, presuntamente sostuvo una conversación en voz baja con el reo César Rosales alias “Sibarita”.
Los testigos indican que en ese momento “Sibarita” le habría pedido que le “entregue” a la víctima para agredirlo.
Luego, según la acusación, el agente abrió las puertas que normalmente deben permanecer cerradas y se retiró del lugar. Esa acción permitió que el interno se desplazara sin control hacia otras celdas.
EL ATAQUE
“Sibarita” sacó un arma punzocortante y amenazó a su compañero para que no intervenga.
Luego fue hasta la celda donde estaba Flavio Mamani, ahí aprovechó que la víctima descansaba y lo tomó por el cuello a través de las rejas.
Dentro de la celda, el venezolano Niurman, lo sujetó por los brazos y las piernas. Entre ambos lo redujeron hasta dejarlo inconsciente y sin la posibilidad de defenderse.
MUERTE
Después rompieron una manta, la usaron como cuerda, lo estrangularon y lo amordazaron. Finalmente, lo colgaron en las barras metálicas para aparentar un suicidio.
Se conoció que algunos internos escucharon ruidos y que luego notaron que el cuerpo estaba colgado. Uno de ellos alertó a los demás, pero ya era tarde.
NECROPSIA
La necropsia concluyó que la causa de muerte fue por estrangulamiento, pues según los médicos legistas, las lesiones en el cuello delatan que fue agredido.
ACUSACIÓN FISCAL
Para la Fiscalía Penal Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo, el agente no realizó rondas ni verificó el estado de los internos durante ese tiempo. Tampoco controló el desplazamiento dentro del ambiente
La investigación sostiene que el funcionario conocía el riesgo y aun así permitió que se concretara la agresión.
ALEGAN INOCENCIA
Con estos elementos, el juez ordenó la prisión preventiva mientras continúan las diligencias hasta esclarecer la situación legal del agente INPE, que ahora será recluido por este caso.
No obstante, días antes del pedido de prisión preventiva, la esposa, familia y el Sindicato del INPE – Base Puno, salieron al frente alegando la inocencia del agente Oscar Pineda Vasquez, y pedían su libertad.
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