La Región Policial Puno aplica un sistema de rotación continua de efectivos para reducir riesgos de corrupción y evitar la permanencia prolongada en zonas sensibles.
Así lo informó el jefe de la Región Policial Puno, general PNP Jorge Tomás Guardia Riveros, quien precisó que cerca de 3.700 agentes son reasignados de manera periódica en toda la región.
CAMBIOS EN FRONTERAS
Según precisó, el esquema contempla cambios trimestrales, especialmente en puestos de vigilancia fronteriza, donde aproximadamente 180 efectivos son relevados cada tres meses.
La medida también alcanza a comisarías y dependencias ubicadas en áreas con antecedentes de irregularidades, como las provincias de Sandia y San Antonio de Putina. Según explicó, los movimientos se realizan sin previo aviso y bajo criterios internos, con el fin de garantizar su eficacia.
LOS VIGILAN
Además, indicó que se ejecutan labores de contrainteligencia para detectar conductas indebidas dentro de la institución antes de que se materialicen. El jefe policial subrayó que, ante cualquier hecho ilícito, la propia Policía actúa de inmediato.
No obstante, reconoció limitaciones en el despliegue operativo, debido al déficit de personal en la zona norte y a retrasos en la asignación de efectivos desde Lima.
¿PUESTOS CLAVES?
A pesar de lo dicho por el general, fuentes policiales señalaron a Sin Fronteras que hay varios puestos «apetecibles» donde siguen sin haber rotaciones e incrementan el malestar contra algunos efectivos que serían intocables. «Es cierto que hay movimientos, pero solo se ‘mueven’ a los que no pagan».
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