En el distrito de Asillo, cada martes de Carnaval se vive una de las festividades más representativas de la región: el tradicional “Chiuchico Asileño”. Esta celebración, admirada por su autenticidad y colorido, transforma la localidad en un escenario de música, canto, danza y reencuentro, reafirmando la identidad cultural asileña y su legado ancestral.
La jornada comenzó desde las tres de la madrugada del martes, cuando los chiuchicos recorren de manera sorpresiva distintos domicilios. Entre risas, cantos y música tradicional, algunos pobladores son sacados de sus dormitorios y cargados en burros para ser paseados por las calles, mientras los acompañantes bailan y entonan versos festivos como “ay chiuchico chiuchico, calaruntito chiuchico”, en medio de un ambiente de picardía y tradición.
Con el paso de las horas, la celebración se concentra en las calles y alrededores de la Plaza de Armas, donde danzarines, provistos de espuma, betún y talco, continúan la fiesta con entusiasmo desbordante. Más que una actividad carnavalesca, el Chiuchico Asileño es una expresión artística que enlaza pasado y presente, transmitiendo de generación en generación la riqueza cultural y el espíritu alegre que distingue a los asileños.
Comentarios de Facebook