Movilización pacífica reunió a pobladores de Candarave, Tarata y Capaso, quienes exigen al Ejecutivo evaluar el traslado de internos y el eventual cierre del establecimiento penitenciario.
Representantes de comunidades campesinas de las provincias tacneñas de Candarave y Tarata, junto con pobladores del distrito de Capaso y otras comunidades de la región Puno, llegaron caminando hasta el penal de Challapalca para expresar su rechazo al funcionamiento del establecimiento penitenciario y demandar al Gobierno central una evaluación sobre el traslado de internos y el eventual cierre definitivo del recinto.
La movilización se desarrolló de manera pacífica, con pancartas y arengas dirigidas a las autoridades nacionales, hasta el frontis del penal, donde un numeroso contingente de la Policía Nacional del Perú (PNP) resguardó la zona con el fin de prevenir incidentes y garantizar el orden durante la protesta.
Los manifestantes manifestaron su preocupación por los impactos sociales y de seguridad que, según indican, genera la presencia del penal en esta zona altoandina, considerada estratégica para las comunidades cercanas.
En ese sentido, solicitaron al Poder Ejecutivo la atención inmediata de sus demandas y la apertura de un espacio de diálogo que permita evaluar alternativas frente al funcionamiento del penal de Challapalca, al que consideran un factor que afecta el desarrollo y la tranquilidad del territorio.
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