Juliaca. Relación marcada por la violencia. La muerte de Yeison Rony Olivera Flores (20), ha dejado al descubierto supuestamente una historia marcada por el silencio, el miedo y una relación violenta que terminó de la peor manera.
El joven universitario falleció tras ser apuñalado por su enamorada, Danitza Anel Pilco Laura (20), luego de una discusión ocurrida en una habitación alquilada en la ciudad de Puno.
Con el pasar de las horas, durante el velorio, familiares y amigos empezaron a reconstruir los últimos meses de vida de Yeison, revelando que no se trató de un hecho aislado, sino del desenlace, al parecer, de una relación conflictiva que él habría soportado en silencio.
SEÑALES IGNORADAS
Los compañeros del tercer semestre de la Escuela Profesional de Biología de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, contaron que Yeison llegó a clases en más de una ocasión con golpes evidentes.
Los moretones llamaron la atención de sus amigos, quienes le preguntaron qué había ocurrido. Él evitaba dar explicaciones claras, tal vez por vergüenza.
“Decía que fue ella, pero lo decía en tono de broma, como para no preocuparnos”, relató una de sus compañeras. Cada vez que le insistían, bajaba la mirada y cambiaba de tema. Sus amigos le aconsejaban que se alejara y debía poner un alto, pero Yeison restaba importancia a los hechos.
También señalaron que él no permitía que se acerquen a su enamorada. “Ella lo buscaba, pero él no quería que nosotros estuviéramos cerca”, indicaron. En una ocasión, incluso comentó a un amigo que Danitza lo intentó agredir, aunque nunca quiso profundizar en el tema.
UNA VIDA RESERVADA
Ni su familia ni sus compañeros conocían con exactitud cuánto tiempo duró la relación. Yeison era reservado con su vida sentimental y prefería mantenerse al margen para evitar conflictos.
Danitza Anel Pilco Laura es conocida por su participación en el cine peruano, donde interpretó el papel de “Rosaura” en la película “Reinaldo Cutipa”.
Quienes compartieron aulas con Yeison lo recuerdan como un joven tranquilo, responsable y dedicado a sus estudios. Siempre mostraba una actitud amable y respetuosa. Su buen desempeño académico y su trato sencillo le permitieron ganarse el aprecio de todos.
CLAMOR DE MADRE
Durante el sepelio, su madre, con el retrato de su hijo entre las manos, exigió justicia. Yeison era su único hijo y su mayor apoyo. “Él no tenía vicios, era un buen estudiante, tenía sueños. ¿Por qué me lo mataron?”, expresó entre lágrimas.
Recordó que se enteró de la muerte cerca de las 3:00 de la madrugada del sábado, mientras estaba en Puerto Maldonado, donde trabaja.
En su última conversación con su hijo, habían acordado reencontrarse pronto, ya que Yeison había culminado el semestre con buenas notas; además, tenía planes de continuar estudiando para convertirse en médico.
Desafortunadamente, ese esperado encuentro nunca ocurrió. El reencuentro fue en medio del dolor, frente a un ataúd.
ÚLTIMO ADIÓS
Los restos de Yeison fueron velados en una vivienda del centro poblado de Santa María de Ayabacas, en el distrito de San Miguel, provincia de San Román.
Luego, familiares, amigos y compañeros de universidad acompañaron el cortejo fúnebre hasta el cementerio Gloria Eterna.
Durante el entierro, los asistentes alzaron su voz para exigir justicia y la máxima sanción para la responsable del crimen.
INVESTIGACIÓN
Como se sabe, el ataque ocurrió la noche del viernes 9 de enero. Tras la agresión, Danitza intentó quitarse la vida, pero no lo logró.
El caso es investigado por el Ministerio Público y el Área de Investigación Criminal PNP de Puno, para conocer que ocurrió exactamente aquella noche y qué motivo desencadenó la pelea que terminó en un asesinato.

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