La región Puno cerró el año 2025 con nueve casos de feminicidio y ocho tentativas, una cifra que confirma la persistencia de la violencia de género en el altiplano. El inicio del 2026 profundiza esta alarma social con la muerte de la menor Génesis Zahori, ocurrida en la provincia de Azángaro.
De acuerdo con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), durante el 2025 los Centros de Emergencia Mujer (CEM) de Puno atendieron más de cinco mil casos de violencia hasta noviembre, lo que evidencia la magnitud del problema en la región.
Las estadísticas oficiales señalan que el 88,1 % de las personas atendidas fueron mujeres, mientras que el 26 % de los casos involucró a niños, niñas y adolescentes, un dato que expone la vulnerabilidad de la población menor de edad frente a la violencia familiar y sexual.
Yuri Mamani Hancco, jefe territorial del Programa Warmi Ñan del MIMP, informó que los feminicidios registrados durante el 2025 se concentraron en las provincias de Puno, Carabaya, Chucuito, Huancané y San Román, principalmente en zonas urbanas, donde este tipo de hechos se presenta con mayor frecuencia.
El caso más reciente corresponde a Génesis Zahori, quien fue reportada como desaparecida el 29 de diciembre de 2025 y hallada sin vida en los primeros días de enero de 2026. Su muerte ha generado conmoción y reavivado el debate sobre la efectividad de las medidas de prevención y protección.
Según cifras del MIMP, la región Puno acumula 118 casos de feminicidio entre 2009 y 2025, ubicándose entre las zonas con mayor incidencia de violencia contra la mujer a nivel nacional.
Las autoridades reiteraron el llamado a denunciar oportunamente cualquier hecho de violencia y a reforzar las acciones de prevención, protección y sanción, ante un problema estructural que continúa cobrando vidas en el sur del país.

